Relaciones que enriquecen

Comparte
Facebook
Twitter
LinkedIn

El trabajo de un coach nutricional es inspirar a su cliente para que cambie su alimentación y se acerque a la persona que quiere ser.

A menudo ese cambio, aunque se enfoca en la comida, tiene el propósito último de sentirse más querido, más respetado o más reconocido por los demás, ya sea por su pareja, por su jefe, por un amigo… En definitiva, queremos mejorar nuestras relaciones.

El problema es que, cuando hablamos de relaciones, acostumbramos a poner el foco en el otro, olvidando que la relación más importante y la que determina la calidad de las demás es la que tengo conmigo mismo. La solución nunca tiene que ver con el otro, siempre tiene que ver con uno mismo.

  • ¿Cómo dejo que me afecte lo que el otro hace o dice?
  • ¿Cómo son las relaciones que establezco con las personas de mi entorno?

Cuando me acepto, me respeto y soy capaz de reconocer en mi las cualidades y fortalezas que tengo, entonces es más fácil que establezca relaciones de calidad con las personas de mi entorno. Es cuando puedo disfrutar de las relaciones “ganar-ganar”. Este tipo de relaciones, tal y como el autor Stephen Covey expuso en su best seller Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, son aquellas en las que ambas partes miran tanto por si mismas como por la otra, sin afán de sometimiento.

En otras ocasiones, yo quiero quedar por encima de los demás y no me importan las consecuencias que esto tenga para la otra persona. Es cuando adopto la postura de “yo gano-tú pierdes”. Si este es tu caso, ¿qué crees que pasará a largo plazo si mantienes este patrón?

Por el contrario, hay relaciones en las que entrego el poder voluntariamente, ya sea de forma consciente o inconsciente. Renuncio a ser jugador y protagonista para convertirme en un simple espectador. Dejo que los demás elijan y decidan por mi. Son las relaciones “yo pierdo-tú ganas”. ¿En qué relaciones adoptas el rol de jugador y en cuáles un simple espectador?

Y por último, están las relaciones “yo pierdo-tú pierdes”. Son personas a las que has “declarado la guerra”. No te importa caer si con ello la arrastras contigo.

Si quieres mejorar tus relaciones es importante que seas consciente de cuál es el rol que adoptas en ellas y cómo te hace sentir. ¿Te acercan tus relaciones a la persona que quieres ser? La buena noticia es que si no estás contento con ello puedes aprender a mejorarlo. Puedes aprender a valorar más tu opinión y que no te afecte tanto lo que piensen los demás, a tratarte con compasión, superando tus errores, apoyándote en ellos para mejorar. Valorar la importancia de no imponer tu juicio o tus necesidades y expresarlos de forma asertiva. Aceptar que cada uno puede tener su punto de vista y que no necesitas que los demás aprueben el tuyo para que sea válido.

¿Te imaginas qué maravilla tomar tus propias decisiones sin esperar a recibir aprobación?

Y sobretodo puedes aprender a liderar tu vida, a ser protagonista y a elegir lo que tú quieres. Si vivieras tu vida como jugador, ¿qué harías diferente? Si no eliges tú, siempre habrá alguien que lo hará por ti.

 

Conoce nuestros servicios aquí

Artículos relacionados

en_USEnglish
Abrir chat
1
¿Te podemos ayudar?
Hola 👋
¿En que podemos ayudarte?